Studio Illac comenzó como un taller de ilustración en Bahía Blanca y creció hasta convertirse en un espacio de trabajo multidisciplinario. Hoy reunimos a ilustradores, diseñadores y directores de arte que acompañan proyectos editoriales y de marca desde el primer boceto hasta la pieza final. Creemos en la mirada artesanal, en el trazo que se piensa y se corrige, y en sistemas visuales que se sostienen en el tiempo porque fueron construidos con criterio, no con prisa.
Un recorrido por los hitos del estudio
El estudio nació en 2016 como un espacio compartido de dibujo entre dos ilustradores que querían trabajar codo a codo con editoriales independientes. Los primeros encargos fueron portadas de libros y fanzines, hechos a lápiz y tinta, con correcciones por correo electrónico.
En 2019 sumamos dirección de arte y branding para marcas gastronómicas y culturales. Aprendimos que una paleta cromática y un sistema tipográfico bien pensados sostienen una marca tanto como un buen logotipo. Ese año definimos nuestro método de trabajo actual.
Hoy somos cinco personas entre ilustración, diseño gráfico y producción. Cada proyecto pasa por una etapa de investigación, bocetado en papel y vectorización digital. Nos interesa que cada pieza conserve la huella del dibujo manual, aunque termine en una pantalla.
Hemos acompañado más de cuarenta proyectos editoriales y de marca en la región. Algunos llegaron a ferias de libros, otros a cartas de restaurantes y a carteles de productoras culturales. Lo que más valoramos es cuando un cliente vuelve con un segundo proyecto porque el primero funcionó.
Desde 2023 abrimos el estudio una vez al mes para mostrar procesos, recibir consultas y conversar con autores y emprendedores. Es nuestra manera de mantener el vínculo con la comunidad y de entender de primera mano qué necesita cada proyecto antes de empezar a dibujar.
Somos cinco personas con oficios distintos que se cruzan en cada encargo: ilustración, tipografía, dirección de arte y producción gráfica. Cada uno aporta una mirada propia y un modo de trabajar que se nota en el resultado.
Coordina los proyectos de identidad visual y define el rumbo estético de cada pieza. Trabajó con editoriales independientes y marcas de moda de la región, siempre con una obsesión: que la imagen cuente algo que las palabras no dicen.
Dibuja desde chica y nunca dejó de hacerlo. Se especializa en ilustración para libros y revistas, con una paleta que combina tintas planas y texturas hechas a mano. Le gusta trabajar con autores desde el borrador, no cuando la página ya está cerrada.
Construye personajes con historia propia, desde el primer boceto a lápiz hasta la vectorización final. Le interesa la expresividad y la coherencia: un personaje debe funcionar igual en una etiqueta chica que en un afiche de gran formato.
Se encarga de que lo que diseñamos en pantalla se imprima bien: papel, tintas, troqueles y acabados. Conoce las imprentas de Bahía Blanca y sabe qué se puede hacer y qué no, lo que ahorra tiempo y dolores de cabeza en cada entrega.
Ordena los tiempos, las entregas y la comunicación con cada cliente. Es la que se asegura de que un proyecto no se desdibuje en el camino y de que cada corrección llegue a tiempo al equipo que corresponde.
El estudio nace de una convicción simple: las marcas y las publicaciones necesitan una voz visual propia, no un molde repetido. Trabajamos con editoriales independientes, marcas de moda, emprendimientos gastronómicos y productoras culturales de la región para construir lenguajes gráficos que perduren.